Un Pueblo Blanco: El Bar del Barbudo

Éste fue mi primer cómic publicado, en 2009. Quería contar muchas cosas a la vez, y demostrar otro montón de capacidades que seguramente no tenía. Aún así, la verdad es que estoy muy contento con el resultado, creo que conseguí una historia que se lee muy bien y que desprende buen rollo a raudales. Espero que la disfrutéis los que os acerquéis a ella.

Gané con este tebeo el Premio Popular al Autor Revelación del Salón del Cómic de Barcelona 2010. Algunas de las historias que aparecen en él fueron premiadas, como Cartes (ArtJove 2006), Sherezade (Premi Sant Jordi UPF 2006) y Coloms (XI Premi Jove d’Igualada)

Os dejo con algunas otras reseñas para acabaros de convencer (los nombres enlazan a la versión completa):

Un pueblo blanco: el bar del barbudo sabe a sal. Huele a brisa. Suena a una cucharilla tintineando en una taza de café, dando vueltas lentamente. A pasos pausados sobre las calles empedradas. A “jefe, póngame otra ronda”. Se palpan siestas y sonrisas. Se ve la vida que transcurre entre el blanco y el negro. Y, sobre todo, suena a historias, a las historias de todos los que pasan por el bar de Rafa, el barbudo, y cruzan un trocito de su vida con la de él, y también con la tuya.

Merche Bermúdez (Planeta DeAgostini)

 

‘Un Pueblo Blanco’ es uno de los álbumes más agradables que he leído últimamente. Y leer un cómic de este estilo de vez en cuando está bien, porque la amabilidad no está reñida con la calidad y hay que descansar de vez en cuando de cómics sesudos, historicistas, fantásticos o policiales. El género de la vida corriente tiene un espacio en el mundo del cómic, ya lo creo que sí. Tomeu Pinya lo demuestra con este trabajo plagado de referencias literarias, musicales y mediterráneas.

Herme Cerezo (Diario de Cádiz), que también me hizo una entrevista.

 

[…]Tomeu Pinya juega con ventaja. Conoce bien sus historias y las trata con cariño, envolviéndolas con delicadeza para que la historia que crea a su alrededor no simplemente las contenga, sino que se convierta en el camino principal del lector, consiguiendo una fluidez perfecta en el relato.

Álvaro Pons (La Cárcel de Papel)

 

Es muy agradable de leer y perfecto para regalar a quien quiera disfrutar de un relato sencillo y universal, como las fábulas y los cuentos más populares.

Juanjo Palacios (Zona Negativa), que también me entrevistó.

 

Una de esas obras de jóvenes artistas que no se pueden dejar pasar.

Susana (Trazos en el Bloc)

 

 

 

 

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